
ENTENDER EL PENSAMIENTO Y EL OBRAR DE DIOS…
Todos estamos sufriendo en forma directa o indirecta, la tragedia del sismo y de tsunami, que afectó a gran parte del país. En muchos de nosotros surge la pregunta del hombre de poca fe: ¿Por qué Dios nos castiga así? Las palabras dichas por Jesús en el texto del Evangelio de este domingo son muy proféticas para los tiempos que vivimos, (Lucas 13,1-9) Las muertes y desgracias que ocurren no son un castigo divino hacia esas personas por ser más o menos pecadoras que nosotros, sino un llamado a darnos cuenta que todo lo que sucede no está ajeno a la mirada de Dios. Y aunque malo parezca a primera vista, no es necesario pensarlo mucho, ello nos hace reconocer que a causa de ello, nuestro espíritu se conmueve, sufre, y se hace solidario para ayudar al hermano caído y necesitado. Ahora cabe hacerse la pregunta: ¿Somos tan insensibles, autosuficientes, soberbios, pequeños dioses, que tenemos todo, sabemos todo y nos hace muchas veces prescindir de Dios? Parece que sí, y entonces, este Dios Padre, nos hace aterrizar, descubrir que no somos nada sin Él. Podremos creernos dioses, dominadores del mundo, pero somos ídolos con pies de barro, que ante las fuerzas de la naturaleza, sólo podemos decir que se haga la voluntad de Dios. Levantemos nuestros corazones para vivir mejor nuestra fe sabiendo que Dios tiene la esperanza que cambiemos nuestra vida y demos fruto abundante para beneficio de muchos.
Atte.
Padre Jorge
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